Recién, cuando volvía de la facultad pensaba en el valor y el poder tan múltiple que tiene la mirada:
- Podés conquistar a alguien con una mirada que deslumbra y produce el "flechazo", la mirada seductora.
- Mirás a alguien con cara la peor cara que te pueda salir, con cara de odio, repugnancia, de rechazo
- Sentís que están por robarte, con un alto en el paso y una mirada lo "paralizás", al menos eso pasó recién, que veía que estaban por robarme, me detuve para mirarlos, así por unos segundos, y se fueron, como si nada
- Mostrar verguenza, mirando para abajo, o como forma de reflexión, de meditación.
- Y la lista continua...
No hay comentarios:
Publicar un comentario