miércoles, 12 de mayo de 2010

Cine

Llegas al cine, pones el celular en silencio, te relajas esperando que empiecen los cortos y que el de al lado deje de hacer ruidito con el paquete de las papitas o de los caramelitos.

Te recostas. Estando TODA la fila libre, apoyas los pies en la butaca de adelante y a los tres minutos JUSTO alguien se sienta ahí

Kundera decía que la casualidad está llena de encantos, pero... ¿en este caso se aplica? Mmm...

2 comentarios:

  1. Siempre pasa eso... como lo afirma la famosa ley de Murphy.

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  2. Yo odio con toda mi alma que la gente hable como si estuviese sola en el cine. me re saca de la pelicula, le saca todo el clima. El sabado por ejemplo fui a ver Carancho (estuvo bien) y tenia un par de viejas que comentaban todo lo que pensaban que pasaba o iba a pasar y encima en las escenas violentas se escandalizaban. las calle mas de una vez pero no habia caso. estas viejas..

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